jueves, 30 de abril de 2015

Sin título

                                                                                  
 Ba-               Des-               Me
 jo                 cien-               a-
 al                 do                  ho-
 mie-              al                   go
 do                fon-                en  
 de                do                   el
 mi                del                  fan-
 ser               a-                    go
                    bis-

                    mo.

sábado, 25 de abril de 2015

YO, MUJER

Cuando la luna se llena,
cuando fluye mi esencia,
cuando me entristece el vacío de lo que me rodea.
  Cuando lo tengo todo,
no aprecio nada.
 Cuando voy recogiendo cosechas,
siento mi tierra aún arada.

Yo,
mujer, 
madre,
hija,
obrera,
esposa,
amante
puta,
entre laberintos de vida,
entre jardines en ruina,
entre luces estragadas,
me siento asfixiada.

Sin saber escoger el camino,
como barca en un mar de olas bravas,
como remolinos que me atrapan,
con grilletes que me esclavizan,
me siento cárcel,
dentro de mi misma.

jueves, 23 de abril de 2015

QUERER ES PODER DE JORGE A. JURADO RIOS

QUERER ES PODER
Hoy es veintitrés de abril y me pongo delante de un papel -electrónico, sí, pero papel al fin y al cabo- para contaros mi vida y algo que ha pasado en ella. Hoy es veintitrés de abril -sí, el día de mi santo y les doy las gracias a todos los que me han felicitado- y me pongo delante de un papel para contaros los sinsabores de la pasada Semana Santa, que ha dejado mucho y bueno. Ponerse delante de un papel en blanco es muy complicado porque no sabes lo que puede salir; y es que, como escribía Shakespeare en Romeo y Julieta: “no se si mi mano podrá expresar lo que mi corazón siente”

Hoy es veintitrés de abril pero hace tres semanas era Jueves Santo y, más o menos a esta hora, la Virgen de Zamarrilla paseaba por las calles de Málaga más bonita que nunca. Este año estaba bajo esos benditos varales con mi túnica colorá, disfrutando y sufriendo una oportunidad única en la vida. Hace tres semanas que acabó todo y parece que fue ayer.

Este Jueves Santo ha sido especial porque, en la particular soledad que vive el hombre de trono entre los kilos y el andar, no he podido parar de preguntarme cientos de cosas entre las que se encuentran estas cuestiones tan variopintas: ¿Quién soy yo? ¿Quién eres tú? ¿Qué hago aquí? ¿Qué tengo que descubrir hoy? ¿Quiénes me dan la fuerza para continuar aquí abajo? Empezaba el Jueves Santo con muchas preguntas pero, mientras caminaba con la Virgen de la Amargura, estas aumentaban y no le encontraba significado alguno a lo que pasaba.

Mientras voy en el trono, acostumbro a llevar en mi mente y el corazón a las personas importantes de mi vida y pedir por ellas para lo bueno y para lo malo, para el trabajo, para la salud y para su vida. En ese continuo dialogar, mientras pasan las ocho o nueve horas más bonitas del año, me daba cuenta de lo complicado que es encontrar respuestas a las preguntas tan personales y directas que me estaban martilleando la cabeza.

No se pueden explicar con palabras los sentimientos que podían aflorar en el varal. Sólo recuerdo que mientras más caían los kilos de la Amargura, más me acordaba de las personas que conozco. No podía sacar de mi cabeza a aquellas personas a las que el Cristo de los Milagros había ayudado a sanar de una enfermedad, a encontrar trabajo o a aprobar una carrera. Me acordaba de las personas a las que quiero y pedía que no me abandonaran. Me acordaba de las sonrisas y de los abrazos de toda la gente que he tenido a mi vera durante toda la vida. Me acordaba de mi particular Amargura y del Milagro que siempre ha acompañado mi vida. Más me acordaba e imaginaba muchas cosas, pero no pudo ser.

No pudo ser porque me equivoqué. No pudo ser porque, por más ilusión que le ponía, no supe controlarme la fuerza. No pudo ser, la Amargura me hundió por mi exceso de fuerza y de ilusión, además de por mis ganas de cargar lo que otras personas no querían cargar con la naturalidad que yo deseaba hacerlo. No pudo ser, la Amargura me hundió por querer que el Milagro llegara antes.

Si, la Amargura me hundió. Pero dicen que la fe mueve montañas y que querer es poder; yo creo que el Jueves Santo se movió una cordillera entera, pero me di cuenta que por mucho que quieras, a veces no puedes. Yo quería, pero el varal no estaba bien abrazado como para levantarlo todo el recorrido. Yo quería, pero el varal apenas se levantó para volver a arrastrar patas a los pocos segundos. Yo quería, pero no podía. Yo quería tanto que fallé.


Por eso, tres semanas después del Jueves Santo, le prometo a la Amargura que quería, que quiero y querré levantar el varal con un Milagro. Le prometo que, sea el peso que sea, estaré ahí para levantarlo y abrazarme a él el tiempo que sea necesario, no la abandonaré. Me he dado cuenta que ya no se vivir sin el tierno abrazo al varal de la Amargura o sin el icónico “hola y adiós” de pasar por la puerta de la Ermita cada día de mi vida. Querer es poder.

Choque de besos

 
                                                            Cuando el caudal de tu boca,
desborda a la mía,
aguas del mar de levante.

Cuando cartografías con tu caricia,
la forma de mi lengua,
las figuras anómalas de mis dientes,
montaña del Atlas,
en su cúspide

                                                      Cuando enhebras cada gozo con otro,
 se diluye el momento,
se dosifica el tiempo.
se detiene el Universo.


                                                      Cuando las órbitas de tus labios,
cubren los míos,
se amansa mi sangre,
se calma el deseo.
en el vértice del Etna


Cuando chocan nuestros besos,

lo demás no existe.

martes, 21 de abril de 2015

¿Qué son tus ojos cuando miran los míos?

¿Qué son tus ojos cuando miran los míos?
Tus ojos,
como tierra,
como hierba,
son azúcar y miel
brotando catarata,
en el nírvana.

miércoles, 15 de abril de 2015

Hechizo matemático


Mi hombre se divide entre números y solfas,
y yo,
multiplicándome
entre palabras y esperas,
donde se desgarra el corazón
entre las sábanas

Resto minutos al día,
mi amor suma horas,
para el retorno del punto,
al reencuentro..

Mi raíz cuadrada,
se rebela
ante tanta incógnita secreta,
mientras paladeo el recuerdo
de la geometría de su cuerpo.

En esta operación transitiva,
donde todo es menos por menos,
los sentimientos se duplican
en una inexistente relación ternaria.

Con él,
de su brazo,
voy camino al paraíso.





martes, 14 de abril de 2015

Sin título


En este sosegado vaivén de las olas,
entre el límite del agua y la tierra,
donde me siento en paz,
más,
contigo
soy aire,
con el que juega,

la gaviota.

lunes, 13 de abril de 2015

Sin título.

                                                                     Despacito, despacito,
en tu forma de mirarme,
veo la luz.

Despacito, despacito,
en cada uno de mis rincones,

huelo a ti.

domingo, 12 de abril de 2015

Sueño irónico.

Deseo casarme en los jardines de Luis Alonso,
bajo el canto del cloqueo del pato,

 Diseño de azul es mi traje,
tulipanes entre mis manos,
De oficiante, Mariví,
enamorada de su vestido rojo,
y el menudo novio,
de puro lino blanco.

A los pies de Gibralfaro,
 suena la marcha nupcial,
                                                                  el sol luce en lo alto,
tibieza del mes de Mayo.

Con esta triada de colores,
azul, rojo y blanco,
despidiéndome a la francesa,
todo se ha acabado.

Menos mal,
bendita hora,

¡!Me he despertado!!

martes, 7 de abril de 2015

A Ana, mi sobrina.

Eres tan bonita,
 la rosita blanca de pitiminí que esta mujer sueña oler cada mañana.
Mi niña bella con tía descastada
que desea tus besos para sentirte más cerca.

Mi Ana linda.
 niña mimada.
 bailarina amada.
Dulces ojos de mar salada.
Sonrisa de terciopelo.
Regalito del cielo por mi, anhelada.
Flor de doce pétalos,
hermoso corazón rubio.
Almendro germinado.

Niña bonita,
no seas como yo,
A mamá te asemejes con sus ideas claras,
de carácter firme.

No te parezcas a mí, Ana,

aunque me refleje en tus ojos de agua.

En ti,contigo.

En ti,
he comprobado que los milagros existen.
Que la dulzura se ha encarnado en lo menudo de tus huesos,
que el encanto se ha prendado de tu sonrisa,
que la sencillez se ha plasmado de tu voz,
que la belleza ingenua se ha encaprichado de tu cara.

Contigo,
he comprobado que el deleite del Amor de los veinte años,
 también existe a los 50,a los 60,
en la miel dorada de tus manos,
bajo el cobijo de tus besos en la cara secreta de la luna.